Libros

Los libros desde la antigüedad nos han servido para transmitir todo tipo de información, historias, situaciones, sensaciones, descripciones de lugares… que cada lector ha interpretado según su entendimiento y educación le ha permitido interpretar el contenido del libro, por ello cada libro es diferente para cada persona. Ahí es donde reside el encanto y lo fascinante de los libros. Una película es visual, lo que ves es lo que hay y la posible interpretación de cada toma o fragmento de la misma es mucho más limitado a la del libro. Se puede decir que la película es la interpretación del director de un libro o un guión.

Opino que cada persona tiene un libro antonomasia, seguramente temporal debido a que cada persona en cada instante es diferente pero aún así hay un libro o libros que siempre recordaremos.

Hay libros largos casi interminables como el escrito por Raymond Queneau titulado Cien Billones de Poemas, pues contiene en sus diez páginas combinando los sonetos de cada línea los Cien Billones de Poemas de su título, libros enanos, libros envueltos en conspiraciones, libros misteriosos

Memorias de una Geisha

Esta tarde he visto la película Memorias de una Geisha,  adaptación al cine de novela homónima de Arthur Golden y siento decir que me ha desilusionado mucho.
La película nos introduce los personajes ni la situación por la que la niña es llevada a una Okiya para que se convierta en geisha. En el libro pasan años y años hasta que una de las geishas mayores decide adoptar a la protagonista como hermana pequeña en el libro parece que sucede en cuestión de meses. El acoso de Hatsumomo en el libro es mucho mayor y cruel.
Pero uno de los errores más grandes en la adaptación ha sido en el personaje de Nobu, en el libro el señor Nobu no posee una mano debido a la guerra en la Manchuria y en la película el tío tiene las dos…

La película en si esta bien pero si lees el libro te llevarás una desilusión con la película. Impresionante la belleza de algunas de las actrices y los ojos de la pequeña Chiyo.